PIMASA refuerza su ciberseguridad junto a Egs-Latam y reduce drásticamente el riesgo de phishing

En un entorno donde la digitalización avanza con fuerza en la industria minera y su cadena de proveedores, la ciberseguridad dejó de ser un soporte técnico para transformarse en un habilitador estratégico del negocio. Bajo esta premisa, Egs-Latam acompañó a Proveedora Industrial Minera Andina S.A. (PIMASA) en la implementación de un proyecto integral de protección de dominio contra suplantación de identidades, seguridad avanzada de correo electrónico y concientización de usuarios.

La digitalización ha avanzado fuertemente, especialmente después de la pandemia. Hoy no basta solo con operar; es necesario automatizar, integrar sistemas y proteger la información crítica, explica Javier Valenzuela, Administrador de Sistemas y Ciberseguridad de PIMASA.

En el sector minero, donde proveedores y grandes industrias mantienen operaciones altamente interconectadas, la exposición a amenazas como phishing y suplantación de identidad se ha intensificado. “No podemos esperar a que ocurra un incidente para recién reaccionar. La industria es cada vez más exigente y debemos estar alineados con clientes y proveedores también en materia de seguridad”, señala.

Con toda la organización bajo protección y una relación de siete años con Egs-Latam, la compañía decidió fortalecer uno de sus activos más sensibles: su dominio corporativo contra la suplantación. El proyecto comenzó con la implementación de autenticación avanzada de correos mediante el servicio de protección de dominio y correo electrónico, incorporando los protocolos de seguridad necesarios en el DNS para bloquear intentos de suplantación y resguardar la reputación digital de la empresa.

El dominio es nuestra identidad frente a clientes y proveedores. Protegerlo evita que terceros puedan enviar correos en nuestro nombre y da mayor confianza en nuestras comunicaciones, afirma Valenzuela.

A esta medida se sumó la integración de una solución de seguridad avanzada en el entorno de trabajo colaborativo en la nube mediante una plataforma avanzada de detección y respuesta ante amenazas, que permite analizar y detener amenazas antes de que lleguen al usuario final. La combinación de estas tecnologías permitió reducir en cerca de un 95% la probabilidad de ataques asociados a phishing y suplantación, según estimaciones técnicas del proyecto.

La estrategia no se limitó a herramientas tecnológicas. La compañía implementó además una plataforma de concientización y simulación de phishing para fortalecer el rol del factor humano como primera línea de defensa.

El factor humano es clave, porque estos ataques apuntan directamente a las personas. Capacitamos a los usuarios para que puedan identificar señales de alerta y reportar a tiempo cualquier situación sospechosa”, explica.

El proyecto completo se ejecutó en aproximadamente tres semanas. Para Valenzuela, el acompañamiento especializado fue determinante: “La ciberseguridad es demasiado crítica para abordarla de manera improvisada. Contar con un aliado como Egs-Latam nos permitió implementar de forma rápida, ordenada y con buenas prácticas”.

En esa misma línea, desde la compañía especializada en ciberseseguridad destacan que el trabajo no solo apuntó a resolver un desafío tecnológico, sino también a fortalecer la confianza digital de la organización y de su ecosistema de negocios.

El desafío con PIMASA no era solo técnico, sino también de confianza digital. Al fortalecer los mecanismos de autenticación y protección del correo corporativo, junto con robustecer su entorno de colaboración, logramos blindar la identidad corporativa de la compañía frente a sus socios comerciales.

Completar este despliegue integral en solo tres semanas demuestra que, con una metodología clara y un trabajo conjunto con el cliente, es posible reducir la superficie de exposición a ataques sin interrumpir la operación diaria”, comenta Ricardo Sepúlveda, Ingeniero de Proyectos en Egs-Latam.

Más allá de la tecnología, el principal cambio fue estratégico. En un entorno donde la transformación digital continúa acelerándose, PIMASA entendió que la seguridad no debe verse como un gasto, sino como una inversión clave para la continuidad operacional y la confianza del negocio.

Es una inversión en continuidad, en confianza y en sostenibilidad. La seguridad no siempre va de la mano con la comodidad, pero sí con la protección de lo que más importa, concluye.