Devolución de impuestos, urgencia y el eslabón más débil: la Clave Única
13 de abril de 2026 — El proceso de Operación Renta se extiende entre el 1 de abril y el 15 de mayo, la ventana del año en que se concentran los intentos de fraude digital contra contribuyentes y empresas en Chile.
El 1 de abril el Servicio de Impuestos Internos abrió uno de los procesos digitales más masivos del año en el país. Millones de contribuyentes y empresas revisan sus datos, corrigen declaraciones y esperan una devolución. Ese mismo calendario —plazos ajustados, urgencia y alta carga operativa— es el que los atacantes llevan meses esperando.
El mismo 13 de abril, en plena Operación Renta, el SII salió a alertar públicamente sobre mensajes fraudulentos que circulaban por WhatsApp haciéndose pasar por la institución. El mensaje incluye una imagen y pide contactar a un número específico; desde ahí se solicitan RUT, Clave Única y datos bancarios —tipo de cuenta, banco, número de cuenta— con el pretexto de gestionar una devolución de impuestos. El organismo fue enfático: este tipo de comunicaciones nunca son solicitadas por el SII.
No es un caso aislado. Según cifras del sistema de justicia chileno citadas por Portal Metropolitano, las causas por fraude aumentaron 64,4% de forma interanual, llegando a 41.703 casos solo hasta el tercer trimestre de 2025 —una cifra que ya representa el 68,51% del total de causas registradas en ese periodo—. A nivel regional, SOCRadar ubicó a Chile como el quinto país más afectado por ataques de phishing en Latinoamérica durante 2024, con un 9,05% de los ataques detectados en la región. (Estas cifras provienen de terceros y conviene verificarlas contra la fuente primaria antes de citarlas en un comunicado oficial.)
“El principal factor de riesgo en estos procesos sigue siendo la urgencia”, explica Pedro Oyarzún Recabarren, CEO de Egs-Latam. “Es exactamente lo que nosotros llamamos una falla en la higiene básica de ciberseguridad: no se trata de ataques sofisticados, sino de lo fundamental que no se está haciendo.”
La inteligencia artificial ha hecho que estos ataques sean más creíbles —correos, SMS y mensajes de WhatsApp que replican con precisión la comunicación oficial del SII o de un banco—, pero el problema de fondo no cambió: sigue siendo el manejo de credenciales críticas, en particular la Clave Única.
“Si una persona ve comprometida su Clave Única, el nivel de exposición es altísimo”, advierte Oyarzún. “Quien obtiene ese acceso tiene prácticamente la puerta abierta a toda la vida digital de esa persona.”
Ahí está la tensión real detrás de la temporada de renta: no es un problema de sofisticación técnica del atacante, es un problema de hábitos, y el propio SII lo confirmó el mismo día con su alerta por WhatsApp. No ingresar a enlaces recibidos por correo, SMS o WhatsApp aunque aparenten venir del SII o de un banco, no compartir claves ni códigos de verificación bajo ningún contexto, desconfiar de cualquier mensaje que apure una respuesta —sobre todo si menciona una devolución retenida—, evitar trámites desde redes wifi públicas o dispositivos compartidos, y validar por un segundo canal cualquier cambio de datos bancarios o instrucción de pago: son medidas simples, pero es justamente esa simpleza la que suele quedar fuera cuando el trámite aprieta.
“La urgencia es la principal herramienta de los atacantes”, concluye Oyarzún. “Detenerse unos segundos para verificar puede marcar la diferencia entre un trámite seguro y una crisis de identidad digital.”
