¿Usas plataformas no autorizadas en tu trabajo? Este hábito está abriendo brechas de ciberseguridad en las empresas
28-04 · Artículo de blog
El uso de herramientas digitales “por fuera” de los sistemas oficiales está creciendo en las empresas, impulsado por la inteligencia artificial y la necesidad de trabajar más rápido.
El avance de plataformas como ChatGPT, generadores de imágenes, traductores automáticos, editores online y softwares descargados directamente por usuarios, junto con aplicaciones masivas como WhatsApp cuando se usan para enviar información laboral fuera de los canales oficiales, está cambiando la forma en que se trabaja al interior de las organizaciones. Este fenómeno se conoce como Shadow IT: el uso de aplicaciones o servicios digitales sin la aprobación ni supervisión del área de tecnología.
“El problema no es la tecnología en sí, sino cómo se está usando. Vemos que muchas personas suben información interna a herramientas de inteligencia artificial […] sin tener claridad sobre dónde quedan esos datos o quién puede acceder a ellos”, explica Pedro Oyarzún Recabarren, CEO de Egs-Latam.
Este uso no controlado puede generar múltiples riesgos: exposición de información sensible, pérdida de control sobre datos estratégicos y apertura de nuevos vectores de ataque. Copiar contratos en un chat de IA, subir bases de datos de clientes a plataformas externas o usar herramientas gratuitas para analizar información puede exponer datos críticos sin que la empresa lo sepa.
“El Shadow IT no siempre parte desde una mala intención […] Pero sin visibilidad ni control, se transforma en una puerta de entrada para incidentes de seguridad, especialmente cuando se trata de datos críticos o credenciales”, agrega el especialista.
La inteligencia artificial permite ejecutar tareas en segundos, pero también puede amplificar errores o malas prácticas, sobre todo cuando se usan herramientas no autorizadas o software sin licencia, lo que expone a la empresa a brechas de seguridad y posibles incumplimientos legales.
“Las empresas no pueden prohibir la inteligencia artificial, pero sí deben establecer reglas claras […] es clave capacitar a los equipos, porque el principal punto de riesgo sigue siendo el factor humano”, señala Pedro Oyarzún.
Las recomendaciones apuntan a fortalecer la gobernanza digital: controles de acceso, monitoreo del uso de aplicaciones no autorizadas, políticas claras de uso de IA y una cultura de ciberseguridad basada en la prevención. A nivel individual, evitar compartir información sensible en plataformas abiertas y verificar las condiciones de uso de las herramientas son medidas clave.
“El Shadow IT nos muestra que las brechas no siempre están en la tecnología, sino en la falta de control sobre cómo se utiliza […] la ciberseguridad pasa a ser una responsabilidad compartida entre las organizaciones y las personas”, explica Pedro Oyarzún Recabarren.
El desafío es identificar y controlar el Shadow IT, pero también entender cómo se está utilizando dentro de la organización, para que prácticas útiles puedan escalar a nivel corporativo bajo estándares de seguridad, mientras que las que representan riesgos puedan gestionarse o eliminarse.
