¿Cómo evitar caer en estafas digitales?: el 73% de las personas declara haber sido afectada por fraude digital

Marzo, la temporada alta del fraude digital: expertos advierten sobre el riesgo de actuar bajo presión

Santiago de Chile, jueves 19 de marzo de 2026

Marzo no solo marca el regreso a clases y al trabajo en Chile. Para los equipos financieros y de ciberseguridad, también abre lo que especialistas del sector identifican como la “temporada alta” del fraude digital: el mes concentra matrículas, arriendos, pagos a proveedores, permisos y actualizaciones bancarias, todo en un plazo comprimido que los atacantes conocen bien.

El dato que enmarca la advertencia proviene del Global Cybersecurity Outlook 2026, del World Economic Forum: un 73% de las personas encuestadas a nivel global declaró haber sido afectada, directa o indirectamente, por fraude digital durante el último año. La cifra no describe un riesgo lejano — describe una experiencia que ya alcanzó a la mayoría.

“Marzo combina dos factores clave: el alto flujo de dinero y la alta presión operativa. Esa mezcla es especialmente atractiva para quienes se dedican a los ataques cibernéticos, porque saben que las personas y los equipos financieros están actuando más rápido de lo habitual”, explica Pedro Oyarzún, CEO de Egs-Latam.

El diagnóstico de Oyarzún apunta a un punto que la tecnología por sí sola no resuelve. “La tecnología puede ser robusta, pero el principal factor sigue siendo la presión por actuar ‘ahora’. Cuando un mensaje advierte bloqueo inmediato o exige una transferencia urgente, el objetivo es generar reacción automática”, agrega el especialista.

Esa es, precisamente, la mecánica que explica por qué marzo concentra más incidentes que otros meses del primer semestre: no es que las defensas fallen, es que la urgencia impuesta desde afuera reduce el espacio para verificar antes de actuar. Un correo que simula el bloqueo de una cuenta, un mensaje que exige confirmar una transferencia en minutos, una llamada que pide un código “solo para validar” — todos apuestan a que la persona del otro lado no se detenga a comprobar.

Para las personas, las recomendaciones de Egs-Latam se ordenan alrededor de esa misma idea: no ceder ante la urgencia. Eso significa no realizar transferencias ni pagos ante solicitudes que generen presión inmediata, verificar siempre por un segundo canal antes de cambiar datos bancarios, no compartir jamás los códigos de verificación recibidos por SMS o mensajería, y activar la autenticación multifactor en correos y cuentas financieras como barrera adicional cuando la primera línea de defensa —la desconfianza— falla.

Para las empresas, el foco se traslada a los procesos internos. Egs-Latam recomienda reforzar los protocolos de doble aprobación para transferencias y cambios de cuentas, revisar accesos y credenciales tras el regreso de vacaciones —momento en que muchas cuentas quedan con permisos desactualizados—, capacitar a los equipos en la detección de correos y mensajes urgentes falsos, e implementar monitoreo continuo de credenciales para detectar accesos anómalos antes de que se conviertan en incidentes.

“Las medidas de seguridad no pueden aplicarse cuando el fraude ya ocurrió. En meses de alta presión como marzo, las organizaciones deben capacitar a sus trabajadores para actuar con calma, cuestionar la urgencia y validar cada paso”, concluye Oyarzún.